iario isionero

Una de cal y otra de arena (Julio 2008)

 
 

El mes de Junio es para la mayor parte de la India el mes en el que comienza el curso escolar. Para nuestras dos casas de formación es también el mes en el que comenzamos nuevo curso, tanto con los formandos que estuvieron con nosotros el curso pasado, como para los que vienen por vez primera.

El comienzo de este curso ha sido ilusionante. Gracias a Dios el esfuerzo de promoción vocacional realizado durante el curso pasado ha dado su fruto. Tanto en Eluru como en Madurai los dos grupos de nuevos candidatos son numerosos y variados. Esto significa más trabajo y más riqueza. En nuestra casa de Eluru se puede escuchar hablar unas ocho lenguas distintas. Esto se debe a los candidatos que han llegado por vez primera de los estados de Orissa, Chhattisgarh y Jharkhand.

      Algunas realidades de nuestros aspirantes: Jagjeet (Jashpur) llegó enfermo de malaria y ahora está contento y cogiendo kilos. Rayappa (Eluru), que sufre la ausencia de su madre muerta recientemente, ha encontrado aquí el cariño que le falta en casa. Prapul (Gumla) le conocimos en Kunkuri como protestante y en las vacaciones se ha hecho católico para poder ser Hermano. Sanjay (Rourkela), el chico que no pudimos visitar por las largas distancias a pie, recibió nuestras cartas de selección y ahora está haciendo amigos sin problemas. Obosalem (Berhampur), huérfano de padre, hizo un largo viaje desde su aldea para venir aquí.

     La otra cara de la moneda son los edificios para nuestras casas de formación. Como era de temer no están terminados. El retraso en la finalización de las obras nos ha hecho posponer el traslado. Esto ha añadido tensiones a la vida diaria y nos ha obligado a buscar soluciones de paso con los consiguientes ajustes.

     Pero “a pesar de los pesares”, podemos decir con el salmista que “el Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres”. La promoción vocacional está encarrilada y la construcción de las casas de formación es cuestión de tiempo. Este año tendremos que enfrentar el reto de la formación. Rezad  por nosotros para que sepamos responder a sus gracias y a sus llamadas durante el aventuroso curso que acabamos de comenzar.

 Gracias y hasta pronto.

Roberto Cabello.

 

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