iario isionero

   

 

 Tiempo de esperanza

(15 de Diciembre de 2004)

 

         Cuentan que en un pueblecito tranquilo, la gente salía a pasear por las noches para contemplar las estrellas, gozando de la paz y la tranquilidad. Pero las estrellas al ver a esas personas que las contemplaban entusiasmadas, sintieron curiosidad por conocer su manera de vivir y cierto día se acercaron a Dios para decirle:

                 --Señor, nos gustaría bajar a la tierra de los hombres.

 

         Dios mirándolas con cara compasiva cedió a su ruego y les consintió vivir esa experiencia. Y ante la sorpresa de aquellos que las contemplaban, esa noche, hubo una maravillosa lluvia de estrellas. Las estrellas se extendieron por toda la tierra y fueron a parar a miles y millones de lugares, dando un brillo especial a cada rincón del universo.

Pero un día, Dios quedó sorprendido al comprobar que las estrellas habían vuelto dejando la tierra oscura y triste.

                 --¿Qué ha pasado? ¿Por qué habéis vuelto?, preguntó el Señor.

              --Es duro vivir en la tierra, contestaron, allí hay demasiada violencia, hay maldad, miseria, desigualdad

                --¡Está bien! –dijo el Señor-- Que cada una vuelva a su lugar y desempeñe su función.

 

        Mas, al hacerlo, observaron que quedaba un hueco sin llenar; que una de ellas no había vuelto.

               --Habrá decidido quedarse en el camino, dijo la más cercana.

 

      Pero un Ángel que se encontraba cerca aclaró: --¡No! Ella no volverá. Ha decidido quedarse entre los hombres. Ha descubierto que su lugar está donde existen las cosas que no van bien, donde hay lucha, dolor…

 

                  Y ¿qué estrella es esa?, preguntaron con inquietud.

               --Es la esperanza. La estrella que adorna su derredor con un lindo color verde.

 

        Cuando miraron a la tierra los corazones desprendían una luz verdosa que embellecía la senda donde pasaban. La gente estaba alegre. Sentían que dentro de ellos había algo muy preciado. Y se dieron cuenta de que: a su existencia había llegado la esperanza.

         Todos hemos tenido la experiencia de esperar algo o a alguien con todas nuestras fuerzas y de que esta espera, se hiciera o no realidad, dependía nuestra alegría o nuestro fracaso, sin darnos cuenta de que el resultado no estaba en nuestras manos, ni dependía de nosotros ni, a la larga iba a afectar tanto al discurrir de nuestra vida. De nosotros depende la esperanza. Cada uno, podemos ser personas que vivimos la esperanza, seres que no esperamos nada o, lo que es peor, individuos anclados en la desesperanza. Por eso, necesitamos tener claro que, donde se funde la verdadera esperanza, es en nuestro corazón. Y se realiza de forma primordial cuando ante nosotros se presenta la dualidad de salud, enfermedad, o el misterio de la vida y de la muerte.

         Es ahí, donde un año más sale a nuestro paso LA NAVIDAD, para poner ante cada uno de nosotros esta virtud que, tanto escasea y que tan preciada es en la vida de cada ser humano.

         Si en nuestro mundo hay algo que funciona es la obtención de resultados. No importa el trabajo que hayas hecho, importan los beneficios que han producido. Sabemos bien que en el siglo XXI no se puede “vivir en las nubes” todo es demostrable y las cosas que no son palpables las desechamos inmediatamente. ¡No estamos para perder el tiempo!

Con esta perspectiva ¿Para qué queremos la esperanza? Pero no nos engañemos, sin la esperanza difícil mantener la confianza en un Dios al que no vemos, al que escasamente sentimos y al que no tenemos tiempo de invocar. Sin embargo Jesús, siendo Dios, sabe esperar. Espera, nada menos, que 33 años de vida monótona para realizar su obra Y, no sólo sabe esperar, Jesús es esperanza y quiere entrar en el corazón de tantas personas egoístas que tan sólo hemos sabido instalarlos en nuestra frialdad.

 

         Ahí lo tenemos ya llegando un año más. Habrá mucha gente que rehusará su venida, que permanecerá instalada en el consumo y el despilfarro, que le cerrará la puerta para que no se inmiscuya en su vida y seguirá encerrada en su impotencia de no creer ni esperar en el “Dios que viene a traerle la salvación”. Pero también somos muchos los que esperamos a ese Dios que toma vida en un recién nacido. Y lo sentiremos a nuestro lado, su vida se mezclará con la nuestra y lo difícil se hará fácil y se realizará el milagro de dar paso en nuestra existencia al mismo Dios

Jorge

 

 

 

 

Más Diarios

 

 A mis hermanos obispos

José Ignacio Glez Faus

(1 de Diciembre de 2004)

 

 

Este verano, algunas actuaciones o palabras de la autoridad eclesiástica suscitaron dolor y queja en la opinión pública. Tanto, que alguien de vosotros llegó a hablar de un renacer del anticlericalismo y de persecución contra la Iglesia. No desconozco los ribetes sectarios de algunos anticlericalismos hispanos. Pero temo que lo que llamáis persecución no es más que la saturación y hartura de buena parte de la sociedad (tanto de no creyentes como de muchos cristianos) contra modos de actuar que nos son difíciles de entender.

Estas líneas intentan deciros, desde dentro y desde la fraternidad, lo que otras muchas voces dicen desde fuera y desde la desconsideración. He procurado contar hasta cien antes de hablar (y no cien segundos, sino cien días), para hacerlo con calma y sin resquemor. Quiero ser cristiano y serlo con la máxima fidelidad al Evangelio. Pero debo confesaros que la institución eclesiástica es la cruz de mi fe. En el corto espacio de que dispongo me gustaría deciros por qué.

 

1. No somos testigos del Dios Vivo sino de un pasado muerto. Como seguidores de Jesús parece que nuestra tarea debería ser: "Anunciar al hombre de hoy el Misterio más profundo, más santo y liberador de su existencia, que lo redime del miedo y de la autoalienación, y al que llamamos Dios... Mostrar al hombre de hoy el camino que conduce de forma creíble y concreta hacia la libertad de Dios". En lugar de eso moralizamos precipitadamente contra todo lo que nos incomoda. Olvidamos que "la tradición sólo puede mantenerse allí donde se buscan honradamente nuevos caminos y medios de vida". (Ambas citas y las demás que aparecen sin otra referencia en este artículo son de K. Rahner).

 

2. La imagen que damos de la Iglesia no es la de un "sacramento de salvación" (señal de que Dios se ha identificado gratuita y definitivamente con este mundo empecatado), sino la de una institutriz gruñona y provecta que, a base de riñas, trata de afirmarse a sí misma más que de educar.No pocas veces, y en cuanto a contenidos concretos, quizá estaría yo más cerca de vosotros que de la cultura en que me muevo. Pero lo que la sociedad adulta no soporta es ese tono de que nosotros somos los únicos buenos y todo lo demás es maldad. Por eso:

 

3. No damos en absoluto la sensación de amar de veras a este mundo, al que dice el Evangelio que Dios amó tanto que le envió a su Hijo, no para condenarlo sino para salvarlo. Por mal que esté, el objeto del amor de Dios es este mundo, no la Iglesia. Ésta debe ser sólo señal y cauce de ese amor; y no puede mirar al mundo como el campo del mal al que ella debe dirigir y controlar, o del que debe apartarse para vivir en otra órbita, pero siempre sin tener que aprender nada de él. "¿Por qué no nos atrevemos a decir con humildad y sosiego, variando un poco un dicho de Agustín: muchos que Dios tiene no los tiene la Iglesia, y muchos que tiene la Iglesia no los tiene Dios?".

 

4. No podemos seguir creyendo que toda la sociedad es católica, salvo unas pocas voces estentóreas que, o bien niegan la fe o no la reconocen en las proclamas de la Institución, pero que son minorías despreciables (aunque magnificadas por los medios). Sin embargo: "La actitud de ciertos católicos, de tipo convencido, tieso y militante, tiene algo de primitivismo cultural, algo del carácter de la pequeña burguesía que se cierra en sí misma y se atrinchera en un gueto. Esos hombres se cierran y actúan como si en el mundo sólo existieran cristianos". No es éste el mundo en que nos movemos, salvo para quienes no hayan superado aún el nacionalcatolicismo.

 

Por poner sólo dos ejemplos: sorprende vuestro reduccionismo de la fe cristiana a temas de moral sexual y a que la legislación civil refleje lo que consideráis lícito en este campo. En los evangelios apenas hay dos pasajes referidos a la moral sexual y son, por supuesto, exigentes como lo es todo el Evangelio. Pero la mirada de Jesús se dirigía mucho más al sufrimiento humano, a la enfermedad, a las opresiones realizadas en nombre de Dios o del Dinero, a la mujer marginada, a la posi-bilidad de la paz interior y a todas esas pequeñas conquistas de libertad que, cuando se dan, Jesús las leía como signos de que se está acercando el Reino de Dios. Mucho más duro es el Evangelio con los ricos, aunque esto no parece preocuparnos pastoralmente. Vuestras palabras se parecen más a las del romano Catón, que a las del judío Jesús, llamado El Cristo.

 

La enseñanza de la religión en la escuela es sin duda un problema por resolver. Pero entre los muchos amigos no creyentes que tengo, el 90% son fruto de aquellas clases de religión en la escuela franquista. Y esto me hace preguntarme: ¿es tan importante la obsesión por tener "grandes plataformas" cuando luego tenemos tan poco que decir desde ellas? Jesús enviaba a los suyos a predicar imponiendo una notable pobreza de medios, pero dando una gran riqueza de contenidos. Nosotros parece que nos empeñamos en evangelizar con riqueza de medios pero, hoy por hoy, con notable pobreza de contenidos.

 

Todos rezamos en el Breviario: "Ayuda con tu Gracia a los obispos de la Iglesia, para que con gozo y fervor sirvan a tu pueblo". Ese servicio gozoso implica un gran amor a la libertad: pues, aunque los hombre abusemos tantas veces de ella, sólo lo que brota de una libertad total merece el nombre de auténtica bondad humana.

Y perdón por estas palabras. Pero creo estar dentro de la enseñanza eclesiástica y del Catecismo, que defienden la necesidad de la opinión pública y aun de la crítica en la Iglesia. Aunque luego, como venganza camuflada, se me busquen las cosquillas por otro lado.

J. I. GONZÁLEZ FAUS,

responsable del área teológica de Cristianisme i Justícia

 25-10-04

 

 

 Proyecto "Edirkaala"

(Noviembre 2004)

 

Hace unas semanas, la ONG Carumanda aceptó subvencionar el proyecto de apoyo educativo de Melakuilkudi. Por eso queremos que conozcas en qué consiste nuestra primera obra social.

 

1.     PROGRAMA DE APOYO EDUCATIVO (MELAKUILKUDI)

     1.1.  Destinatarios.

1.1.1.     Nombre del proyecto: Proyecto Edirkaala (“Edirkaala” significa “futuro” en Tamil).

 

1.1.2.     Responsable del proyecto: SAFA Society (Social Action and Family Aid)

 

1.1.3.      Localización del proyecto:

Localidad:  Melakuilkudi, a 4 km de Nagamalai y a 11 km de la ciudad de Madurai.

Distrito:      Madurai

Estado:       Tamil Nadu

País:           India

 

 1.1.4.      Beneficiarios:

                Directos:     Más de 80 niños y niñas de entre 8 y 14 años, de estatus social pobre.

                Indirectos:  500 familias que conforman la aldea de Melakuilkudi.

 

 1.1.5.      Duración del proyecto: Primera etapa: 3 años

 

 

 2.     OBJETIVOS DEL PROYECTO

      2.1.  A corto plazo:

2.1.1.     Paliar el problema educativo y escolar de Melakuilkudi.

2.1.2.     Ayudar a valorar el estudio como parte fundamental en la formación.

2.1.3.     Apoyar en las labores de estudio de las diferentes materias escolares.

2.1.4.     Explicar y aclarar dudas.

 

      2.2.  A largo plazo:

2.2.1.      Ampliar la labor de apoyo educativo con cursos de educación para adultos, así como otros centros de interés (promoción de la mujer, cursos sanitarios, talleres de corte y confección, etc).

 

 

 3.     RESULTADOS A OBTENER

      3.1.  A medio y largo plazo:

3.1.1.     Posibilidad de completar unos estudios.

3.1.2.     Posibilidad de acceder a la universidad.

3.1.3.     Posibilidad de acceder a un puesto de trabajo cualificado.

3.1.4.     Mejorar la calidad de vida de los habitantes de Melakuilkudi.

 


 

 4.     JUSTIFICACIÓN DEL PROYECTO

 

4.1.  El Proyecto Edirkaala se considera un proyecto de tipo educativo y social. La situación de precariedad educativa que vive la localidad de Melakuilkudi hace que sea urgente una acción de apoyo y un plan de futuro para las 500 familias de la aldea. 

 

4.2.  El gobierno, alegando falta de dinero en el presupuesto educativo, prescindió de tres de los cuatro profesores de la escuela, dejando a un centenar de niños (de entre 6 y 11 años) a cargo de un solo maestro. Desde entonces (hace ya más de tres años) lógicamente el nivel educativo de Melakuilkudi ha descendido de forma notable.

 

4.3.  La intención del Proyecto Edirkaala es por tanto ayudar en tan lamentable situación educativa. Cuando el gobierno se encargue de subsanar dichas deficiencias, el centro de apoyo carecerá de sentido. Hasta entonces, el proyecto seguirá teniendo una clara justificación social.

 

 

5.     APORTE LOCAL

La aldea de Melakuilkudi se compromete a conceder sin coste alguno para SAFA Society el uso de los locales.

Las familias de la aldea, a pesar de ser muy pobres, se han comprometido al pago de 2 rupias por alumno y por mes, cantidad que se consideraría ridícula mirando el presupuesto del proyecto, pero consideramos su aportación como una forma de valorar esta obra social.

 

Noviembre 04

Comunidad de Madurai

 

 Mirando al futuro

(Octubre 2004)

 

      Mirando hacia el futuro, uno se plantea que mucho tienen que cambiar las cosas en el panorama internacional para que un país como este salga adelante. En el fondo no sé hasta qué punto estas gentes esperan ese futuro o si en realidad occidente queda tan lejos que ni siquiera genera ya algún tipo de "modelo", sea económico, cultural, político o moral, porque además de que dudo que occidente pueda hoy por hoy ser modelo en alguno de los aspectos mencionados, este país tiene un orgullo que le ha hecho caminar durante siglos en una dirección diferente al resto de los mortales.

 

     Estos días hemos tenido con nosotros a un grupo de jóvenes con inquietudes vocacionales. En uno de los encuentros que tuvimos junto a los candidatos y los aspirantes, uno de los jóvenes preguntó qué sería de ellos si, al final, nuestra congregación no consigue implantarse en La India. Nuestra respuesta fue sencilla:

 

       Nosotros no tenemos una bola mágica que nos permita adivinar el futuro (ni el nuestro, ni el de este país) pero no por eso hay que dejar de luchar por lo que realmente merece la pena. No es cuestión de estadísticas sino de fe  (fe en uno mismo, en el otro y en el Otro); de ilusión (en lo que se hace y en el cómo se hace); de trabajo compartido (no hemos venido aquí a regalar esfuerzos sino a compartirlos) y de tesón (que de eso bien saben estas gentes). Y así sin duda, el futuro se convierte en algo tan nimio que hasta deja de tener importancia.

 

Nada más, un abrazo y sed felices.

 

Jorge

 

 

 

 Melakuilkudi, un paso adelante

(Septiembre 2004)

 

         Melakuilkudi es una aldea muy pobre cercana a Nagamalai. Como aldea pobre, tiene grandes carencias (sanitarias, sociales, educativas y económicas). Cuando llegas a Melakuilkudi, si el viento sopla desde poniente, te llega un olor a mezcla entre basura y excrementos que te hace pensar que no es posible que se pueda vivir "normalmente" en esas condiciones. La aldea tiene una escuela con dos grandes aulas que acogen a unos 70 niños y niñas de entre 6 y 12 años, y aunque en un pasado llegó a tener cuatro maestros, en la actualidad sólo cuenta con un profesor que se supone debe enseñar a todos.

 

         Pues bien, vista la incapacidad del gobierno de pagar al menos un maestro más para los niños y niñas de la escuela, pensamos que la idea de ayudarles con los estudios por las tardes podría ser útil; así que hace tan sólo dos semanas, allí inauguramos nuestra primera obra social en la India. Se trata de un sencillo proyecto de refuerzo educativo para los niños de la aldea. Para ello, el "presidente" de Melakuilkudi nos cedió una anta antigua sala abandonada que no se utilizaba, se acondicionó, se pintó y así nació nuestro "Tuition Centre" (es como se les llama a esta clase de proyectos).

 

         Esta misma tarde hemos tenido la oportunidad de ver que realmente era un proyecto necesario. Hasta el momento son más de 60 los chicos y chicas que todas las tardes se benefician de esta iniciativa. El problema es que la sala no tiene más de 40 metros cuadrados, por lo que algunos de los niños tienen las clases fuera. Las ventanas de la sala están cerradas para evitar los pestilentes olores que llegan desde la parte de atrás (digamos que la parte de atrás ha sido la letrina del pueblo durante los últimos años). Todos sentados en el suelo (aquí es el mejor pupitre), así que cuando entras lo único que ves son cabecitas de niños y niñas, sentados en el suelo, con su pizarrín en la mano, dispuestos a adentrarse en los caminos de la sabiduría.

 

        Sabemos que esto es sólo una gota en el océano, y sabemos que para paliar la carencia educativa de esta aldea, sería más fácil pagar a un par de profesores para la escuela, pero lamentablemente en este país (y creo que la mayoría) no se le puede decir al gobierno que está malgastando dinero y esfuerzos en cosas menos importantes.

 

Nada más, un abrazo y sed felices.

Jorge

 

 

 Cambio de horario

(Agosto 2004)

 

           Hace un par de semanas, a eso de las 11,30 de la noche, mi familia llamó por teléfono. Un servidor se encontraba ya dormido, así que uno de los chicos se levantó y respondió a la llamada; estaba un poco alucinado por el horario de la llamada (aquí las 11,30 de la noche es una hora bastante intempestiva), pero se quedó más alucinado cuando descubrió que al otro lado del auricular, en España, eran las 8 de la tarde. El caso es que al joven le debió quedar alguna pregunta que, ayer mismo me preguntó:

 

- ¿Por qué cuando en la India son las 11,30 de la noche en España son las 8 de la tarde?

 

Yo le contesté argumentando algo sobre la posición del sol, el movimiento de la tierra... y cómo la hora va cambiando según ese movimiento y ... bla, bla bla...

El chico se quedó pensando y preguntó: "Entonces el sol... ¿no luce para todos igual?"

Y me callé.

 

Y me callé porque tenía razón (y no me refiero obviamente al número de horas de luz solar, que dicho sea de paso también es verdad), parece como si para algunos el sol no terminara de salir nunca. Si están aquí o en otro país del Tercer mundo, trabajarán como mulas pero les servirá únicamente para "ir tirando", para subsistir, y si están allí (en un país del mundo "desarrollado") la frontera social, más fuerte y robusta que cualquier avance en política de inmigración, les relegará a una situación marginal y decadente, que no hará otra cosa que seguir justificando esa misma frontera social.

 

Volviendo al diálogo con el joven, él siguió pensando y preguntó:

- Pero entonces, ¿ los relojes cambian solos a medida que te acercas a Europa o cada vez que vas allí tienes que cambiar tu hora?

- No amigo, -- le dije -- cada uno tiene que cambiar su hora. No hay ningún tipo de magia en ello. 

Y se quedó pensando que qué bonito sería que todos tuviéramos la misma hora, y que el sol luciera para todos igual.

 

Nada más, un abrazo y sed felices.

 

Jorge

 

 

 Se hace camino al andar

(1 de Julio de 2004)

 

 

          Ya ha pasado un mes desde que comenzamos nuestra casa de formación. Hemos tenido también nuestra primera revisión para evaluar el ritmo, el ambiente, el día a día... El resultado ha sido ampliamente satisfactorio, aunque como todo, siempre hay cosas que pulir, actitudes que superar y valores que desarrollar.

 

EL HORARIO:

Nos levantamos a eso de las 6, 15 de la mañana (menos el que va en bici a por la leche que lo hace a las 5,45 o a las 6). A las 7 comienza  la oración de la mañana, de media hora de duración. Entre el fin de la oración y el desayuno, que es a las 8, los chicos tienen estudio y los Hermanos nuestra oración y la  meditación.  Tras el desayuno toca limpieza de la casa, para comenzar a las 9 de la mañana con las clases de Inglés. Durante estos primeros meses el aprendizaje de inglés será prioritario, así que los chicos tienen unas cuatro horas de inglés al día.

La comida (arroz con... ) a la 1. Tras el necesario tiempo libre, las clases se reanudan a las 3 de la tarde. Terminada la clase, de 4 a 5 deporte (fútbol, baloncesto o voley).

Después del deporte, ... la hora del té, trabajos de jardinería, ducha y estudio.

A las 7,15 de la tarde, solemos tener la eucaristía, que termina en torno a las 8. Finalizada la misa,  llegamos a la cena con su posterior tiempo de ocio y juego. Después de los juegos,  una hora de estudio (excepto fines de semana) y a las 10 de la noche, oración y a dormir...

 

ANÉCDOTAS Y EVENTOS

Hemos tenido de todo: Una tormenta que dejó claro que los edificios no están hechos para el agua, porque las goteras estaban por todos sitios. Visitas de animalejos varios que acudían a nuestra casa para refugiarse de la lluvia. El personaje que vino a instalarnos el teléfono que se presentó con un cable y nada más, y encima pidió propina. El cocinero que se nos despidió un domingo por la mañana alegando problemas familiares. La nube de hormigas voladoras que ocupó nuestra casa los días posteriores a la gran tormenta. Los cortes de luz, diarios e interminables. En fin, que como dice la Palabra, "a cada día le basta su afán", así que lo mejor es que todos los inconvenientes se van superando.

 

Nada más, un abrazo y sed felices.

Jorge

 

 

 Viento en popa, a toda vela

(15 de Julio de 2004)

 

       Han sido unas semanas marcadas por las prisas. Muchas fueron las ocupaciones: comprar muebles, cacharros de cocina, buscar profesores, embalar cajas, mudanza a Boys' Town, visitar a las familias de los aspirantes... Quizá demasiadas cosas para tan poco tiempo. Sin embargo el fruto de tanto esfuerzo lo tenemos delante de nosotros: ocho jóvenes que han dado el difícil paso de arriesgar por unirse a tres extranjeros en su "loca idea" de fundar una congregación en La India.

                                                           

        A día de hoy, nuestra casa está ya casi lista para acogernos, y creedme que ha sido un trabajo inmejorable (quizá un poco lento pero bien hecho). Nosotros estamos alojados en tres habitaciones del campus y los chicos se alojan en un "cotage" (algo así como un chalet-cabaña) hasta que lleguen los inquilinos, que lo harán la semana que viene. Para entonces suponemos que nuestra casa estará en perfectas condiciones para comenzar a funcionar con un ritmo normal.

 

        Y digo un ritmo normal porque por ahora no tenemos ningún profesor de inglés para los aspirantes ni ningún traductor especializado. Sencillamente hemos salido al paso como hemos podido: de traductor uno de los chicos que más o menos sabe algo de inglés; de profesores de inglés nos vamos organizando los tres; de profesor de canto, un servidor; de "capataz" para los trabajos, Roberto; de sacerdote, Justo;.... en fin, que ni ellos ni nosotros tenemos tiempo para aburrirnos.

 

         Los chicos ya los iréis conociendo.  Son chavales muy respetuosos y atentos para el servicio. La mayoría no habla inglés pero es capaz de colaborar (para el que sirve, las palabras sobran). Tienen una sensibilidad especial hacia lo religioso y, a pesar de que poco tienen (algunos han venido con lo puesto) no se les ve ese "ansia de tener" que tanto aflora entre los jóvenes de occidente. Proceden de familias o muy humildes o pobres, pero eso aquí da un poco igual porque nadie alardea de ser más que los otros. Y sonríen, y hacen de esa sonrisa su mejor tarjeta de presentación.

 

        Pues ya veis, casi sin darnos cuenta hemos comenzado el curso. Queda todavía mucho por pasar pero, por ahora, vamos caminando en buena dirección.

 

Un abrazo, sed felices.

Jorge

 

 El campamento vocacional

(Mayo 2004)

 

 

          Comenzamos el "Campo vocacional" el día 19 de abril con un total de 22 jóvenes de entre 14 y 19 años. Era la primera vez que nos embarcábamos en una actividad de estas características en la India, si bien la experiencia de los campamentos en España nos sirvió para saber organizarnos sin problemas. El lugar donde se desarrolló nuestro campamento fue Boys' Town, un gran proyecto que los HH. de La Salle tienen cerca de Madurai.

 

DÍA 19: Un esperado encuentro.

    El día 19 sólo teníamos prevista la acogida y presentación de los chicos. Nuestra primera sorpresa fue que de los 40 chicos que esperábamos, sólo 22 acudieron a la cita (algo muy normal según nos dijeron después). Junto a los chicos, nos acompañó un Hermano de La Salle y dos de sus seminaristas.

 

DÍA 20: Primeros testimonios.

    El día empezó a las 6,30 de la mañana. Este día tuvieron lugar los primeros testimonios y la primera encuesta para los chicos. Después de comer, durante el tiempo libre de los chicos, nos dedicamos a la entrevista personal con cada uno de los jóvenes. Por la tarde, a pesar de que Boys¡ Town tiene una hermosa capilla y que teníamos un sacerdote, no pudimos celebrar la eucaristía porque no apareció la llave. En su lugar tuvimos una celebración de la palabra con el testimonio del sacerdote.

 

DÍA 21: En plena faena.

    El ritmo del día no difería del anterior: Continuaron las charlas, los testimonios, las encuestas... y nosotros continuamos con las entrevistas personales. Por la tarde, no falto el partido de críquet y antes de cenar, esta vez sí, tuvimos la eucaristía en la capilla. A los chicos se les veía contentos y, a pesar de que no hablaban una palabra de inglés, siempre intentaban relacionarse con nosotros. Si la sonrisa es el espejo del alma, estos chicos tienen el alma muy sana.

 

DÍA 22: Fin de fiesta.

    El día 22 era el último día "útil" y contó con dos charlas informativas: una sobre nuestro plan de formación y otra sobre la realidad social, política y religiosa de la India. Por la noche, cerramos el campamento con un "Programa cultural" que nos permitió comprobar que los chicos tienen una vena de artista, cantores y bailarines, que nuestro Porompero es una canción que les gusta a esta gente y que Roberto ya es un bailarín consumado (a pesar de que no tenga el cuerpo de Nacho Duato).

 

DÍA 23: Despedida y cierre.

    El último día celebramos la Eucaristía por la mañanita, nos hicimos la foto de rigor y a falta de un vehículo para llevar a los chicos hasta las estaciones de bus y tren, pedimos al camión que había traído unos muebles que hiciera las veces de bus. Y así, después de desayunar, se marcharon felices de la experiencia vivida... Y así nos dejaron, esperanzados porque el próximo junio tendremos unos cuantos jóvenes viviendo con nosotros..

 

Un abrazo, sed felices.

Jorge

 

 

 

 Así será (más o menos) nuestra casa

(15 de Abril de 2004)

 

 

         Aquí tienes los planos de lo que podría ser nuestra futura casa. Por el momento sólo contamos con un gran espacio y algunas habitaciones. Las obras consistirán en crear un gran dormitorio y acondicionar algunas salas para hacer una capilla, un comedor y una cocina. Por otra parte habrá que colocar una puerta (esto, según dicen, es para evitar que las cobras se metan en casa) y red antimosquitos en todas las ventanas... en fin que hay trabajo por hacer.

 

Un abrazo, sed felices.

Jorge

 

 Crónica de los últimos pasos

(Abril 2004)

 

 

23 DE MARZO

Era una mañana soleada, aunque eso no sea algo extraordinario en este país. Teníamos pensado visitar tres edificios de los HH. de La Salle en Boys' Town,  para ver la posibilidad de instalar en alguno de ellos nuestra casa de formación para los próximos años. La razón es que en los últimos meses, la situación de los misioneros extranjeros cada vez se ha vuelto más complicada. El caso es que buscábamos un lugar más "escondido" que nuestra actual casa en Nagamalai. En el primero de los edificios que visitamos, la bienvenida nos la dio una serpiente de un metro y medio de largo que se dejó caer desde el techo cuando entramos en la habitación principal. Alguien dijo que no era venenosa, aunque nadie se paró a comprobarlo, al contrario, salimos todos del habitáculo por si las moscas. Según dijo uno de los Hermanos eso significaba "buena suerte" en este país... A pesar de los buenos augurios, descartamos el edificio, no por el "inquilino" en cuestión sino porque estaba en malas condiciones. El segundo era una nave industrial que en la actualidad estaba ocupada por un proyecto con discapacitados mentales, con lo que también tuvimos que descartarlo. Por último, los antiguos talleres de carpintería parecían lo suficientemente amplios para nuestro propósito, así que apostamos por él (hemos solicitado a nuestro Consejo Provincial los permisos pertinentes). Habrá que hacer algunas reformas y acondicionar espacios para hacerlo un poco más habitable, pero nos pareció más o menos lo que estábamos buscando. Una vez más, los HH. de La Salle se han convertido en pieza clave de nuestra estancia en este país.

 

1 DE ABRIL

Fue pura casualidad. Teníamos previsto visitar a las Hermanas de la Sagrada Familia antes de que el H. Justo marchara hacia España. El caso es que una de las Hermanas estaba en la guardería, así que con el fin de saludarla allá que nos fuimos. Era por la tarde, cuando las clases en los colegios ya habían terminado, sin embargo en la guardería de las Hermanas, desde hace unos meses una clase permanece abierta con unos quince niños de las castas más bajas que, después del horario habitual, continúan aprendiendo como usar el difícil instrumento del lápiz. Al acercarnos al aula, algunos niños no dudaron en acercarse a nosotros en preguntar, en sonreír...  Después de saludar a la Hna. Aurora pudimos comprobar que las obras de ampliación de la guardería estaban muy adelantadas. Se notaba el trabajo que se había ido realizando durante las tardes de los meses anteriores. Con seguridad, el curso que viene, esta guardería tendrá tres aulas más para acoger a estos niños.

 

Terminada la visita, acompañamos a Justo al aeropuerto para que tomara el avión hacia España. Le esperaban unas cuantas horas de viaje, dos escalas (una en Chenai y otra en Frankfurt) y un mes con visitas, reuniones y unas merecidas vacaciones.

 

Un abrazo. Sed felices

Jorge

 

 

 Ultimas visitas a las familias

(20 de Marzo  de 2004)

 

         Era el último viaje de visita a las familias. Esta vez tocaba la zona de Trichi y Thanjavur. Nos alojamos en "Deepam", el centro de la Pastoral vocacional de la diócesis. Desde allí, acompañados, como siempre, por un hermano de La Salle, salíamos para visitar primero los colegios donde estudian los chicos y después sus familias. En muchos casos fueron los mismos chicos los que nos acompañaron para visitar sus casas, su entorno, su realidad familiar.

 

          En la mayoría de los casos, las familias se encuentran en zonas rurales, alejadas de las ciudades y con un entorno de pobreza casi generalizado. Nuestra presencia allí siempre llama la atención y con frecuencia, el encuentro con la familia se hace también con la vecina de turno, con los tíos y sobrinos o con los curiosos del momento. Para ellos ver un rostro blanco en esos lugares es casi un acontecimiento. Así pues, como podréis imaginar, en este tipo de visitas uno se encuentra con un sin fin de realidades difíciles de digerir en muchos casos, porque siempre salen a relucir las necesidades de la familia o de los vecinos. Ahora me viene a la mente una familia vecina de uno de nuestros chicos, con una niña pequeña enferma, cubierta de llagas y, según la madre, con un milagro como única esperanza; o la familia que por falta de ventiladores quería que una vecina nos abanicara para soportar el calor que a estas alturas ya es poco soportable; o el encuentro con la familia y 15 personas más en torno a la capilla, sentados en las escaleras porque no cabíamos en casa; o la clase de infantil (bueno, quizá lo de clase sea un eufemismo) donde los niños se apiñaban delante de un póster con los números y los iban cantando una y otra vez...

 

          Ha sido un viaje agotador porque han sido muchos kilómetros de carreteras y caminos (unos 1100 km. en apenas cuatro días), pero ha merecido la pena acercarse a una realidad como esa, simplemente porque es la realidad de la mayor parte de las familias en India.

Un abrazo. Sed felices

 

 

 Relato de un encuentro entrañable

(Marzo 2004)

 

 

         Era Domingo y en la Fundación Vicente Ferrer (o en RDT como se conoce en India) reinaba una tranquilidad y un silencio casi atípico en este país. Los edificios administrativos permanecían cerrados y los obreros de las dos nuevas construcciones habían dejado el trabajo para el lunes. Uno de los "padrinos" había salido temprano en un jeep para visitar a su "ahijada" y un buen grupo de voluntarios y visitantes habían salido a "disfrutar" de un partido de cricket entre dos equipos locales. El caso es que pocos quedábamos en el campus.

 

         La secretaria personal de Vicente nos había comentado que si queríamos hablar con él,  los domingos solía pasarse por su despacho a eso de las doce, así que allí nos presentamos a la hora acordada. La primera sorpresa reconozco que fue el despacho: un cuarto en el edificio más antiguo del campus, de unos seis metros cuadrados, decorado con un gran mapa de la zona de Anantapur donde aparecían marcados los diferentes proyectos realizados, centros y comunidades (como podéis imaginar, estaba lleno de marcas). Ahí estaba Vicente, nos recibió con la sencillez de los sabios, la cordialidad de los misioneros y la ironía de los hispanos. Se le notaba relajado, libre, como el que ya no tiene nada que demostrar a nadie, como el que ha aprendido tanto de la vida (ya son 82 años) que desborda esa sabiduría que no aparece en nuestros libros.  Descubrimos un Vicente sencillo, asequible, cercano, lejos de cualquier vanagloria por ser uno de los últimos  premios "Príncipe de Asturias", tan cercano que compartía experiencias, ilusiones y proyectos como si siempre hubiésemos estado librando juntos las mismas batallas. Hablamos de nuestros miedos, de cómo empezar, de cómo superar adversidades (de eso él sabe mucho), de la persecución sistemática a sociedades de tinte cristiano, de su último legado, un libro donde relata el mundo que le rodea desde su punto de vista... en fin, fue una hora y media entrañable. Al terminar nuestro encuentro, nos recomendó paciencia y prudencia. Decía "no hay nadie seguro, pero merece la pena esperar y empezar poco a poco para hacer una obra buena".

 

          Salimos satisfechos del encuentro. Habíamos compartido un buen rato con el alma y el motor de una de las fundaciones más importantes de la India; un ejemplo vivo de como construir el Reino con la eficacia y no morir en el intento. Ojalá sepamos encarnar un poquito de ese espíritu en nuestra futura obra.

 

Un abrazo. Sed felices

Jorge

 

 

 Tiempo solidario

(15 de Febrero de 2004)

 

                Después de casi nueve meses en la India uno se da cuenta de que la solidaridad es necesaria para sacar adelante un país como éste. Reconozco que no es una tarea fácil, porque parece como si a este gobierno (y me refiero al de la India) le costase aceptar la ayuda canalizada a través de organizaciones solidarias o congregaciones religiosas para las que sólo pone pegas e impuestos, pero estoy convencido de que es el camino más efectivo para luchar contra las bolsas de desigualdad (educación, desarrollo, medios materiales, humanos…) que abundan en este país. Y  quiero dejar claro que no sólo estoy hablando de la “solidaridad internacional” que, a decir verdad, me cae un poco lejana y está guiada por intereses y razones inescrutables que desconozco (o prefiero no conocer)… me refiero también a la solidaridad individual, ésa que mueve a cada uno a actuar a favor de los demás, sean de donde sean y a través del medio que sea.

A todos nos duele “rascar el bolsillo” para colaborar en esta o esa campaña solidaria o en tal o cual proyecto de desarrollo, y seguro que siempre habrá “listos” capaces de encontrar una excusa perfecta para dejar el bolsillo y el corazón tan amueblados como antes: "que si el dinero no llega, que lo que hace falta es que trabajen, que el que necesita dinero soy yo, que si “nosequién”  me ha dicho que esto no sirve para nada, que…" pero estoy convencido de que no se trata solamente de generosidad, siempre necesaria, sino también de justicia.  Y creedme si os digo que lo que mueve a la casi totalidad de las ONG’s y congregaciones a embarcarse en este tipo de tareas no es la generosidad (que siempre acompaña dicho sea de paso) sino el afán por la justicia. Así pues,  es justo que los que carecen de una escuela la tengan, o los que no tienen los medios necesarios para vivir la vida con dignidad los tengan, o que se consiga mejorar en algo la vida en estos países que en el panorama internacional figuran como “países en vías de desarrollo” (que digo yo que para inventar eufemismos los “países desarrollados” somos especialistas). Pues bien, ante eso estoy seguro de que el que no está poniendo los medios para colaborar está poniendo excusas.

Quiero aprovechar la oportunidad para agradecer la generosidad de todos los que habéis colaborado de una u otra manera en al “Proyecto India” para la ampliación de la guardería del barrio de Mapalayan en Madurai. Con la ayuda de todos es posible que 100 niños de edades comprendidas entre 3 y 6 años y de las familias más pobres de Madurai tengan una escuela un poco más acogedora y  la posibilidad de tener una educación más adecuada a los tiempos que corren. El granito de arena que se ha aportado desde las pastorales de nuestros centros en España ha sido providencial. En nombre de la comunidad de Hermanas de la Sagrada Familia y de nuestra comunidad, recibid el más sincero agradecimiento.

Y como estamos en tiempo de Manos Unidas, no quiero acabar este artículo sin recordarme y recordaros que la justicia es un bien que se consigue día a día, no importa dónde y que siempre hay una oportunidad para hacer realidad la lucha por un mundo mas justo y solidario, que dicho sea de paso es lo más parecido al Reino que anunciamos.

Un abrazo. Sed felices

 

Nadie cometió mayor error

que aquél que no hizo nada

pensando que podía hacer muy poco.

Jorge

 

 

 Crónica de la visita a la India del H. Provincial

(Febrero 2004)

 

El día 18 de enero, alas 8,30 de la mañana, aterrizaba en el aeropuerto de Madurai en donde me esperaban los Hermanos Justo y Roberto. La alegría del encuentro me hizo olvidar en seguida las diez horas de espera en los bancos del aeropuerto de Chennai. En un autorickshaw de tres ruedas, de los que pueblan las calles de la ciudad, nos dirigimos a la casa de la Comunidad, en Nagamalai. En la puerta de la casa los Hermanos acompañantes me pusieron el manto de bienvenida y colocaron en mi frente las marcas de púrpura y sándalo como marcan las costumbres del lugar. Poco después, se incorporaba a la comunidad del Hermano Jorge y se completó así la primera motivación  de mi visita al ver que los tres Hermanos se encontraban en perfectas condiciones de salud y, diría yo, que hasta mejorados. Más tarde intercambiábamos informaciones recientes sobre la Provincia, la Congregación, España, India  o Ecuador.

 

Poco a poco, en compañía de los Hermanos, hemos ido reconociendo el entorno de Nagamalai donde próximamente queremos construir nuestra primera casa en la India. Al parecer, esta ciudad cuenta con unos 25.000 habitantes entre los que se hallan unas 120 familias católicas. Una buena parte de sus miembros se reúnen devotamente a las 7,30 de la mañana en la Eucaristía dominical, en la que participan también los miembros de las comunidades religiosas del pueblo: HH de la Salle, de la Sagrada Familia y religiosas de la Presentación, Servitas y Palotinas. El resto de la población son hindúes, budistas, musulmanes o de ancestrales religiones. La lengua de la gente es habitualmente el tamil y en esta misma lengua se ofician los cultos religiosos. También acompañados por el párroco de Nagamalai visitamos tres barrios pobres donde viven algunas familias cristinas.

 

Muchos y variados han sido los encuentros que  hemos llevado a cabo recabando información sobre nuestra futura fundación. Con las Hermanas de la Sagrada Familia; con los rectores de los seminarios St. Pío X, en Madurai, y el de Christ Hall, en Karumatur; con los Padres Pallotinos; con los miembros de la recién aprobada y ya registrada “SOCIAL ACTION AND FAMILY AID – SAFA”; con los Hermanos de la Salle y su Delegado Provincial y Presidente de los Religiosos de la India, H. John Fernando; con los padres Claretianos, con quienes convivieron los Hermanos los primeros meses de su estancia en la India; con el Arzobispo de Madurai, Monseñor Peter Fernando; con los padres Misioneros de África, con los religiosos de la Orden de la Madre de Dios y con los padres Carmelitas Descalzos. Visitamos también algunas casas de formación para ver programas de estudio y tomar ideas para nuestra futura casa.

 

Varias han sido también las visitas de obras sociales promovidas por distintas congregaciones y sostenidas con fondos de organizaciones europeas: orfanatos, parvularios, asilos, talleres para formación de la mujer, casas de niños de la calle y programas de alfabetización. Hemos podido apreciar que el compromiso de la Iglesia en el campo de la educación es amplio y visible y con clara identidad cristiana. Hemos visto a los profesores de algunos colegios dirigirse colectivamente a la capilla antes de empezar las clases matinales y tener en rato de oración y más tarde rezar en las clases con los alumnos. ¡Todo un testimonio! Mucha alegría supuso para todos la visita, en detalle, a los nuevos terrenos recientemente adquiridos donde pensamos emplazar nuestra casa de formación.

 

De mi experiencia personal durante estos días tengo que decir que India me trae connotaciones de gente. En Madurai, ciudad de unos cuatro millones de habitantes y a diez kilómetros de Nagamalai, las calles aparecen repletas de gentes y vehículos que se disputan los espacios de aceras, mercados o calles.  He visto muestras de economía planificada y grandes masas de gente en la más estricta situación de supervivencia. Por todo mi estado de ánimo ha pasado por diferentes momentos: de incertidumbre ante  los problemas varios que acompañan nuestra fundación a la alegría de sus posibles soluciones; de cautela en la toma de decisiones y de satisfacciones en los apoyos sinceros de varias congregaciones; de miedos ante el panorama político complejo de esta sociedad y de serenidad con la que otros institutos desarrollan sus actividades, y de  dicha ante los terrenos de la nueva casa y las preocupaciones de su construcción. Me ha alegrado enormemente comprobar las buenas y sinceras relaciones que los Hermanos han sabido crear con la iglesia del entorno en tan poco tiempo que llevan aquí y por ello les felicito y doy gracias a Dios.

 

El santo Padre en su exhortación a las Iglesias de Asia pide a las congregaciones religiosas que envíen misioneros a este continente para anunciar a Jesucristo y a su evangelio, aunque ellas mismas tengan necesidades de obreros en sus propias viñas. De esta llamada se ha hecho eco la Congregación de los Hermanos de la Sagrada Familia porque quiere compartir con estas gentes el mismo don que ella ha recibido: la buena noticia de Jesús, el Salvador. En este empeño estamos y a todos pedimos colaboración.

 

H. Juan Andrés Martos

 

 La tierra en miniatura

(Enero 2004)

 

  Si pudiésemos reducir la población de la Tierra a una pequeña aldea de  exactamente 100 habitantes, manteniendo las proporciones existentes en la actualidad, sería algo como esto:

 

Habría:

* 57 asiáticos, 21 europeos, 4 personas del hemisferio oeste (tanto norte como sur) y 8 africanos.

* 52 serían mujeres, 48 hombres, 70 no serían blancos, 30 serían blancos, 70 no cristianos, 30 cristianos, 89 heterosexuales y 11 homosexuales.

* 6 personas poseerían el 59% de la riqueza de toda la aldea y los 6 (sí 6 de 6) serían norteamericanos. De las 100 personas, 80 vivirían en condiciones infrahumanas.

* 70 serían incapaces de leer, 50 sufrirían de desnutrición, persona estaría a punto de morir y 1 bebé estaría a punto de nacer. Sólo 1 (sí, sólo 1) tendría educación universitaria

 

      En esta aldea habría 1 persona con ordenador. Al analizar nuestro mundo desde esta perspectiva tan comprimida es cuando se hace más apremiante la necesidad de aceptación, entendimiento y educación.

 

Ahora reflexiona...

Si te has levantado esta mañana con más salud que enfermedad, entonces eres más afortunado que los millones de personas que no sobrevivirán esta  semana.

Si nunca has experimentado los peligros de la guerra, la soledad de estar encarcelado, la agonía de ser torturado o las punzadas de la inanición, entonces estás por delante de 500 millones de personas.

 

Si tienes comida en la nevera, ropa en el armario, un techo sobre tu cabeza y un lugar donde dormir, eres más rico que el 75% de la población mundial. Si guardas dinero en el banco, en tu cartera y tienes algunas monedas en la mesilla... ya estás entre el  8% más rico de este mundo. Si tus padres aún viven y están casados... eres una persona MUY rara. Si puedes leer este texto eres mucho más afortunado que los más de 2.000.000.000 de personas en este mundo que no pueden leer.

 

Trabaja como si no necesitases el dinero.

Ama como si nunca te hubiesen herido.

Baila como si nadie te estuviese viendo.

Canta como si nadie te estuviese escuchando.