iario isionero

"Diario prisionero"

 Diciembre 2009
 

 No es un simple juego de palabras (misionero-prisionero), es pura experiencia real.  Seguro que todos pudisteis celebrar Navidad, yo no; comer turrones, estar con los suyos y cantar villancicos; yo no.  Esos días los pasé en Singapur, encerrado en unos locales con 20 o 30 personas de distintos países y deportados, inmigrantes ilegales, sin visados...  Y es que por mejorar la seguridad de la India han endurecido los permisos de entrada y fui el primero en sufrirla al denegarme la entrada y enviarme de donde vine (Davao-Filipinas).  Con tan mala suerte que no había vuelo en dos días.


Aun tratándonos bien, las normas nos negaron hacer una llamada, con lo que permanecí en paradero desconocido dos días (con lo angustia para la familia y la congregación).  Y es que a pesar de vivir en una aldea global, el único que tiene libertad de movimientos en el el señor dólar y el señor euro.


Como para mí, para muchas familias, novicios, negociantes, voluntarios y sobre todo los más necesitados que se benefician de las obras misioneras y solidarias en la India se verán muy perjudicados por estas nuevas medidas.  Lo que en teoría mejora la seguridad nacional, perjudicará a innumerables personas concretas.  Y por lo que nos toca, nos deja en una situación muy delicada, pues si salimos no podemos volver en dos meses y las casas se quedarán con un solo hermano.
 

Frente a la injusticia vivida y a la que viven cada día muchos otras personas que viajan o emigran para vivir o ayudar a vivir más dignamente y frente al abuso de poder en aras de cumplir las normas, normas que están hechas para servir al hombre pero que muchas veces el hombre se convierte en servidor y adorador de ellas tenemos a un Niño indefenso al que sólo tenemos que adorar.  Un Jesús al que se le dio "todo poder sobre cielo y tierra" y que nunca usó sino para acercarse al necesitado, para sanar su alma y su cuerpo.  San Pablo ya nos recordó que "la letra mata, sólo es Espíritu da vida", y nosotros somos templo de ese Espíritu.


Esto y las intuiciones del último Capítulo General nos invitan a poner sobre todo al hombre y sus necesidades.  A servirnos de las normas para mejorar la vida diaria sabiendo hacer excepciones y adaptaciones que hagan mejorar la justicia y dignidad del hombre.
 

Cuando en Nochebuena y Navidad, mientras veía diecisiete películas navideñas pensaba en que el Dios encarnado venía a traer justicia y humanidad, lo cierto es que me costaba saber cómo lo lograría, pero es nuestra fe y como no nos toca saber los momentos y los medios iremos haciendo lo que podamos y nos dejen: creando, anunciando, denunciando, a tiempo y a destiempo.
 

Ningún ser humano es ilegal, todos somos hijos de Dios.
 

Que estemos atentos a las llamadas y no nos desanimemos.  Rezad como siempre mucho y un poco por nosotros, que falta nos hace.
 

Feliz Año Nuevo a todos y a todas.

H. Ignacio

 

 

Más Diarios

 

Ni fue, ni es, ni será fácil.

(Noviembre 2009)

 Ahora que andamos en el mes del H. Gabriel supongo que es el tiempo propicio para sentirle un poco más cerca, si no  su persona, por lo menos su "estilo", su forma de tomarse las cosas.

Total, que he llegado a la siguiente conclusión.

1. Necesito sus ojos para poder distinguir lo urgente de lo necesario, para ver la necesidad donde otros ven marginación, para ver la mano de Dios en lo que ocurre y deja de ocurrir.

2. También necesito sus labios, para encontrar la palabra justa y verdadera cuando se necesite, para anunciar, denunciar y gritar que el Reino comienza ahora y no es una quimera, para cantar y consolar cuando vengan mal dadas y para callar cuando no haya nada que decir.

3. Necesito sus oídos para escuchar a todos, para oír lo que otros no oyen para sentir la melodía de los que ya no cantan por desesperanza o por cansancio.

4. Quiero sus manos, las que trabajaron con esmero ya fuera la tierra, la casa o la clase. Manos que dan más que reciben, manos que saben acoger y abrazar, manos endurecidas por el paso del tiempo y por el duro trabajo, pero a la vez tiernas por la vivencia profunda de un espíritu de familia y la dulzura de una llamada a ser sencillamente hermano.

5. Por último, necesito sus pies, capaces de caminar, de salir de localismos, reducciones y proyectos personales, para alcanzar ideales más universales, libres y puros. Pies que caminan siempre acompañando, a veces mostrando un camino, a veces siguiendo una estela. Pies que muestran la fe del peregrino, el valor del que no se para ante el peligro, el amor del que espera al que flaquea y la ilusión del mensajero de buenas nuevas.

Que en este mes de Noviembre seamos capaces de mirar, proclamar, escuchar, trabajar y caminar como lo hizo Gabriel. El no lo tuvo fácil y presumo que hoy en día también es difícil moverse con valores como estos... ahí está el precio y la recompensa.

Sed felices.

H. Jorge

 

Amigos del Tercer Mundo

(Septiembre 2009)

Hace un año, el H. Justo nos informó que existía una ONG en España que conseguía ordenadores de diferentes instituciones españolas, los revisaba y los mandaba a países en vías de desarrollo. El enlace con esa ONG era Pilar García, de Madrid, en contacto con el H. Justo a través de la parroquia. A ella se le solicitaron unos cuantos equipos para cada casa, a lo que nos respondió que debíamos esperar  a que se completaran los demás envíos. Hace unos meses nos comentó que los ordenadores estaban a punto de salir en barco hacia la India y así fue, llegaron a mediados de julio al puerto de Chennai y nos pidieron dos semanas para formalizar el papeleo. Tanto desde Eluru como desde Madurai se montaron dos camiones para el transporte de los equipos.  El camión de Eluru llegó a Chennai después de pagar unos cuantos controles y algún que otro permiso, tanto de ida como de vuelta. El de Madurai lo tuvo más fácil porque "jugaba en casa" y los permisos eran más asequibles.

El caso es que en la primera semana de agosto teníamos las máquinas en casa. Comenzó entonces la tediosa labor de formatear equipos y recargar sistemas operativos y demás gaitas. El resultado, salvo algún ordenador trasnochado o algún driver extraviado, ha sido ampliamente satisfactorio. En las dos casas hemos podido montar aulas de informática para que los aspirantes aprendan a escribir a máquina o hagan las prácticas los que estudian informática en el cole.

Desde safaindia queremos agradecer a esta ONG, "Amigos del Tercer Mundo" y a Pilar García, su ayuda y su generosidad.

Cuando lo extraño se torna cotidiano

 (Agosto 2009)

Normalmente cuando algo nos resulta extraño o raro, atrae nuestra atención, nos causa sorpresa y curiosidad. El caso es que todos los sentidos se ponen en órbita hacia aquello que observamos como extraño. Pongo algunos ejemplos desde la experiencia vivida este mes en la India:

Ver a un hombre de raza blanca en Eluru (creo que también en toda Andhra Pradesh) es extraño. Y como he explicado anteriormente, lo extraño, suele centrar las miradas, es centro de atención (menos mal que estoy acompañado de otros cuatro extraños más). En mis pocas incursiones por la ciudad, o diversos viajes en tren, raro es el que no se te para cerca y te observa con curiosidad o sorpresa. Y es cierto que, en ocasiones a uno le provoca cierta incomodidad.

Por otra parte, mi sensación de extrañeza es la misma por diferentes motivos:

-     Cuando por primera vez veo un “Auto”-una especie de taxi “híbrido” entre moto y coche- de tres ruedas.

-     Cuando el chofer de ese Auto se pone a adelantar por la derecha, tocando el claxon cada dos por tres.

-     Cuando en mi primera eucaristía en lugar de dar la mano en la paz se hace un gesto parecido al que hacíamos el día de la primera comunión (manos juntas en señal de oración).

-     Cuando ves en la primera comida a gente comiendo con la mano.

-     Cuando ves el ritual de lavar el plato y el vaso antes y después de las comidas.

-     Cuando se va la luz un par de veces o tres al día durante un rato.

-     Cuando dando una clase o vigilando un estudio el concepto de disciplina está presente en los chicos (cosa no muy usual en España en estos tiempos).

-     Cuando ves a los chicos jugar al críquet y no entiendes ni Jota.

-     Y un largo etc de detalles extraños para mí

 Es curioso que lo común aquí me resulte extraño y que poco a poco, con el paso del tiempo, lo extraño se vaya volviendo cotidiano (no rutinario) en mí. Creo que esto sería un buen síntoma ya que en lo cotidiano más que en lo extraño se encuentra Dios: en la leve brisa del profeta más que en el relámpago o el trueno, entre “pucheros y sartenes” decía la santa de mi tierra. Nazaret es un ejemplo de ello. Que la Sagrada Familia nos ayude a descubrir a Dios en la vida cotidiana.

H. Javi

Nota: Quizás por esta razón no sea tan extraño encontrarse a un “atlético” con su camiseta rojiblanca, a menos de un kilómetro de nuestra casa (doy fe de ello).

Bienvenida tradicional del Norte al H. Javier Ángel

 

Felicidades y adelante

 (Julio 2009)

 

 Trascripción del discurso de las comunidades de la India

en la celebración del centenario de la llegada de los HH a España.

Desde nuestras Comunidades de Eluru y Madurai, en la India, contemplamos plantaciones de esbeltas palmeras y evocamos la imagen de los frondosos pinos del bosque de Villalobón; nos recreamos fijando nuestros ojos en los ricos arrozales que nos rodean y pensamos en los ubérrimos viñedos de la Finca camino de Roa, y en los ondulados trigales de Paso Malo; disfrutamos con la sombra de los mangos que templan nuestros ardores estivales y recordamos el frondoso nogal de la Huerta y la encina de las cinco Hermanas allá en el monte.

En este año del centenario se superponen en nuestra mente y en nuestro corazón  imágenes del presente en La India y del pasado en La Horra. Hace sólo seis años que nosotros, Hermanos españoles, llegamos a la India. Hace ya cien años que los Hermanos franceses llegaron a La Horra. Fundación de La India, fundación de la Horra: dos historias unidas por la curva del mismo arco y dirigidas amorosamente hacia el futuro por las manos expertas del mismo Divino Arquero.

¿Qué hacemos los hijos del saboyano Gabriel Taborin en La India? Lo mismo que hicieron los hijos de nuestro querido Fundador en La Horra: re-fundar, compartir el carisma, multiplicar las cepas del divino viñador, secundar el trabajo del “dueño de la mies”, prolongar su gesto de amor hecho enseñanza y ayuda desinteresada.

             En 2003, nada más llegar a la ciudad de Madurai recorrimos el estado de Tamil Nadu al sureste de La India, ofreciendo nuestro carisma vocacional a jóvenes generosos que pudieran sintonizar con él. En 2004 abrimos nuestra casa de formación con un primer grupo de aspirantes. Desde entonces hemos continuado trabajando en la promoción vocacional y en la atención a los formandos: año tras año nuestra casa se ha ido agrandando sin cesar. En 2007 abrimos una segunda comunidad de formación en Eluru a 1.000 kms. de distancia. Desde aquí hemos recorrido no sólo este estado de Andhra Pradesh sino que hemos ido además a Orissa, Jharkhand y Chhattisgarh.

Con ello, hemos seguido los pasos de los fundadores de la Horra que empezaron haciendo  promoción vocacional primero en  la comarca de la Ribera del Duero y luego en toda la meseta castellana, al mismo tiempo que atendían con esmero la formación de los candidatos.

Durante este año del centenario hemos tenido el inmenso gozo de inaugurar nuestras dos casas de formación de Madurai y Eluru. A la presencia significativa de las autoridades congregacionales y diocesanas, se ha unido la alegría contagiosa de los jóvenes formandos indios.

Como aquel 20 de Junio de 1909 que hoy conmemoramos en que fue inaugurada solemnemente la fundación y en particular el juniorado con participación de los primeros aspirantes. Recordamos con gratitud y amor el nombre de aquellos primeros Hermanos educados en la escuela nazarena del H. Gabriel y que integraban la comunidad de entonces: H. Martín Dumas –alma de la fundación- Lucio Bouvet, Constancio Michel y Rogelio Bossus.

Por supuesto que no somos insensibles a la pobreza de la India sino que con la ayuda de los Hermanos españoles, de Carumanda y de grupos y amigos vinculados a nuestros colegios españoles, hemos sembrado solidaridad: hemos ayudado a los damnificados del Tsunami, hemos construido grupos escolares diocesanos, sostenemos centros de apoyo estudiantil, ayudamos con becas a muchos niños pobres y atendemos otras mil necesidades graves y urgentes.

Imitamos así la magnífica labor social que nuestros Hermanos fundadores de La Horra realizaron: clases nocturnas para adultos, creación de la escuela San Juan para niños del pueblo, mejora del cultivo de la viña y difusión de nuevas técnicas, formación de cooperativas de agricultores  y arriendo de tierras a bajo precio a familias pobres.

No ha sido fácil iniciar la fundación de La India. Las dificultades intuidas previamente retrasaron el comienzo y emergieron cuando empezamos: fundamentalismo religioso hindú con leyes que prohibían la conversión, rechazo a los misioneros e incluso a los trabajadores sociales desde las instancias del poder, dificultad de permiso de residencia, necesidad de ser nativo a la hora de hacer cualquier gestión, problemática de la lengua que oficialmente es el inglés o el hindi pero que en la práctica se multiplican por mil y todas ellas extraordinariamente complicadas  para una mentalidad occidental.

También nuestro Hermanos franceses tuvieron que superar momentos nada fáciles: a la dificultad inherente siempre a cualquier fundación hay que añadir su condición de extranjeros y la delicada situación política de la primera parte del siglo XX en España  puesta de manifiesto por ejemplo, con la llamada “Ley del candado” que en 1910 prohibía el establecimiento de nuevas congregaciones.

Pero especialmente en los momentos más delicados hemos sentido la protección de Dios. Hemos experimentado la acción amorosa de la Divina Providencia a través de personas generosas y comprometidas como del P. Emmanuel y su comunidad de Pallotinos, del H. John Fernando y sus Hermanos de La Salle, del Padre Vicente y sus religiosos claretianos, de la H. Bernarda y sus Hermanas de la Sagrada Familia de Spoleto.

Todos ellos merecen figurar en  el mismo cuadro de honor y gratitud, junto a los nombres de Fray Ildefonso Guépin, abad de Silos en 1909 que orientó a nuestros primeros Hermanos, de los Hermanos Maristas de Burgos que los acogieron, y de Monseñor José María García Escudero, Obispo de Osma, que autorizó y apoyó la fundación.

Un recuerdo especial merecen los Superiores de la Congregación, en la fundación de La India y en la fundación de La Horra. El H. Lino da Campo, Superior General en 2001, comprendió la trascendencia de  abrir comunidades en La India y acompañó el proceso inicial con delicadeza  estimulante. El H. Juan Andrés Martos, significativamente un hijo de la villa de La Horra, desde su puesto de Superior Provincial entonces y de Superior General hoy, impulsó con entusiasmo el naciente proyecto y lo sigue sosteniendo ahora. El H. Francisco Javier Hernando, su sucesor, continúa con  tacto y generosidad, apoyando el desarrollo de la fundación.

La compañía cercana de los Superiores actuales y de sus respectivos Consejos  nos recuerda las ilusiones y el esfuerzo desplegados hace cien años por el H. Carlos Viricel entonces Superior General, y por su sucesor el H. Sulpicio.

               Y por encima de todos y de todo se alza gigantesca, agrandada por la distancia y por el paso del tiempo,  la figura santamente matriarcal de Dª  Encarnación Prado. La insigne bienhechora fue una mujer de talento singular, de acendrada piedad, de intensa vida espiritual y de caridad inagotable. Los orígenes de la fundación experimentaron directamente los desvelos de su amor, hasta tal punto que nuestros Hermanos no dudaron en concederle el cálido nombre de “madre”. Desde nuestra fundación en La India sentimos el mismo afecto filial hacia ella y cada lunes aplicamos, secundando su deseo, nuestra Eucaristía por su eterno descanso y por el de sus familiares. Y cada día sentimos su protección bienhechora. Pronunciamos con veneración su nombre con ecos de profecía: Encarnación se llamaba y haciendo honor a él, contribuyó a la “encarnación” de la obra de Dios en La Horra y hoy lo sigue haciendo en La India. Su sueño del grano de mostaza sembrado en las tierras horrenses de su propiedad, ha crecido durante estos cien años y hoy cobija en sus nuevas ramas, numerosas aves del cielo indio.  

               Hermanos formados en La Horra y en otras casas de la Provincia Religiosa creadas desde ahí, nos hemos esparcido por el mundo y hemos llegado hasta el inmenso continente asiático.  Soñamos en que en un día no muy lejano, Hermanos nacidos y formados en La India promuevan socialmente a gentes necesitadas, humanicen y evangelicen esta tierra de hondo espíritu religioso y abundante pobreza material, vayan también a otras naciones, lleguen  a España e incluso a esta misma tierra bendita de La Horra.

               Desde La India los seis Hermanos españoles, los tres Hermanos escolásticos, los siete novicios, los ocho prepostulantes y los ochenta aspirantes, nos unimos con gozo y con entusiasmo a esta celebración jubilar del Centenario. ¡ENHORABUENA! ¡ADELANTE, ADELANTE SIEMPRE! Y ¡MUCHAS, MUCHAS GRACIAS!

 

 Punto de arranque

 (Junio 2009)

El mes de junio equivale al mes de septiembre en España. Es el inicio de curso, cuando recibimos a los nuevos aspirantes y nos reencontramos con los "viejos" aspirantes. La mayoría regresa con algunos kilos menos de casa (al revés que nosotros que regresamos con algún kilo de más de nuestra visita a la familia), señal inequívoca de unas vacaciones calurosas, con mucho ejercicio y una comida menos abundante que en nuestra casa de formación. A casi todos se les nota el "estirón" y a más de uno se le escapa el típico gallito por el cambio de voz.

          La llegada de los nuevos candidatos siempre es un misterio. En realidad se barajan números en una horquilla muy amplia porque en esto de la vocación es mejor no hacer mucho cálculo matemático. Uno no sabe con cuantos aspirantes va a contar hasta una semana después de la fecha de incorporación. Este año en nuestra casa de Eluru estarán entre 25 y 35 aspirantes de primer año más los de segundo y tercero, además de los postulantes y novicios que darán un total de una cincuentena. En Madurai esperamos entre 10 y 20 aspirantes de primer año más los 22 de segundo y tercero, que junto a los Hermanos Escolásticos llegaremos a unos cuarenta en total.

          En lo social este es mes en el que arrancamos los "Centros de apoyo educativo" o "Tuition Centers" y los apadrinamientos. Este año tenemos la novedad de que se quiere abrir un nuevo centro de apoyo en la zona de Eluru. En el caso de los apadrinamientos, Carumanda nos ha concedido 20 apadrinamientos con los que podremos apadrinar a 40 o 50 chavales. Desde aquí, aprovecho para dar las gracias a los benefactores y padrinos que lo han hecho posible.

           Gracias!

H. Jorge

 

Profesión religiosa de Paul Raj y David Raja

 (Abril 2009)

 

 

 

Años movidos

 (Marzo 2009)

           Termina un curso complicado para las dos comunidades. El mes de Abril es el mes de los campamentos vocacionales, de las decisiones, ... es el mes de cerrar cuentas y prepararse para el curso que viene que ya está aquí (Junio).

          Como decía este ha sido uno de esos años movidos, y nunca mejor dicho, por el hecho de tener que mudarse de una casa a otra (a medio construir), tanto en Eluru como en Madurai. Aún recuerdo los primeros días en este edificio de Madurai que hoy es hogar, lleno de trabajadores ruidosos, pinturas, cementos, inclemencias y tensiones. Creo que en algún momento o en otro, todos deseamos no habernos mudado... gracias a Dios, poco a poco se fueron conquistando rincones de la casa y la fuimos haciendo nuestra, y cuando digo nuestra hablo más por los chicos que por los Hermanos. Cada baldosa limpiada, cada habitación ocupada era un triunfo que se alimentaba de un futuro inmediato. Hoy, la casa no está del todo acabada y creo que eso de "los últimos detalles" nunca se terminan, pero se puede decir que desde hace un mes los trabajadores de la empresa constructora no tienen nada que hacer en esta casa (aún queda algo en la entrada a la finca).

          Este ha sido el año de la apertura al norte, a Orissa, Jharkhand y Chatisgarh, el año de los grandes grupos de aspirantes (más de 25 en cada casa en el primer año) en nuestras dos casas de formación, el año del primer Proyecto India, en la zona de Darbaghudem, de alguna manera, el año de consolidación de nuestras comunidades... no ha sido fácil, pero ha merecido la pena.

         Sin embargo y mirando hacia el futuro, aún pensando que se han hecho muchas cosas, todavía nos queda mucho camino por recorrer y no tengo ninguna duda de que la India nos espera.

          Nada más, sed felices.

H. Jorge

 

Por tierras de Jharkhand y Chatisgarh

 (Enero 2009)

¡Ha sido hermoso adentrarse poco a poco en la tierra y en el alma india: desde los inmensos palmerales de la Kerala de nuestra exploración (hace ya siete años), pasando por la sombra protectora de los mangos de  Boys Town en Talmil Nadu, cruzando los ubérrimos arrozales de la vega de Eluru en Andhra Pradesh y llegar a las montañas áridas  y espirituales de Chatisgarh y Jharkhand!

En este jardín multicolor que es nuestra casa de formación de Eluru, donde convivimos una cincuentena de personas procedentes de realidades y culturas diferentes –españoles, tamiles, telugus, de Orisa, Chatanagpur…) he sentido la necesidad de conocer “in situ” el lugar de procedencia de varios de estos jóvenes, que hasta ahora me resultaba desconocido: Jharkhand y Chatisgarh.  

Acompaño al H. Roberto, promotor vocacional: nuestro viaje tiene  además el objetivo de presentar nuestro carisma a jóvenes generosos de estas tierras que puedan sentir en el hondón de su ser una sintonía con nuestra oferta vocacional. Con nosotros viene Ranjit, originario de estos lugares, buen conocedor de sus lenguas: nos ofrece una valiosa ayuda a la hora de entendernos con las gentes sencillas de sus aldeas perdidas en el espacio y en el tiempo.

Visitamos obispos, sacerdotes y religiosos, con quienes nos entendemos perfectamente en inglés y que son como un puente tendido entre esta Asia tradicional y la Europa postmoderna, entre el pasado ancestral y los tiempos actuales. Nos hablan agradecidos del trabajo ímprobo realizado por religiosos europeos (en su mayoría belgas) que promovieron la primera evangelización de estas tierras. Nos piden Hermanos educadores y catequistas que puedan continuar esta misma labor. La escuela es para ellos la primera plataforma misionera: educar a los niños, evangelizarlos y desde ahí llegar a la familia y a la sociedad. ¿Cabe un método más en sintonía con nuestro carisma? Ahí vemos una línea de futuro no lejano para nuestros Hermanos indios, ahora en periodo de formación.

Entramos en los colegios y hablamos con sus estudiantes y con sus profesores: son centros educativos pobres, con sesenta alumnos en cada clase. Los jóvenes se muestran disciplinados y parecen responsables y serios. Al lado hay albergue para los muchachos, que proceden de aldeas diseminadas por las montañas sin acceso a la educación.

Visitamos familias de jóvenes que ilusionados nos dan su dirección, interesados en conocer más nuestro carisma congregacional: familias de zona urbana próximas a los colegios y también de lugares muy alejados. Tengo muy grabada dentro de mí la doble visita que realizamos una tarde. Nos acompañaban el párroco responsable de una treintena de capillas diseminadas por valles  y montañas y los dos adolescentes interesados .Llegamos a 40 km. de su centro parroquial, gracias a la habilidad de nuestro chófer y a la potencia de su jeep. El último tramo, necesariamente andando. Nos recibió una familia en su humildísima choza de barro entre árboles centenarios. Allí sentados en una alfombra colocada sobre el suelo de tierra hablamos y escuchamos mucho entre largos silencios, sin prisa. Tuve la sensación de encontrarme como en el séptimo día de la creación, como en los albores de la humanidad. Al fondo en un hueco de la pared una imagen de la Virgen nos contemplaba, con dos cirios encendidos y unas barritas de aromático incienso. A ella dirigimos nuestra plegaria llena de unción, antes de separarnos.  Ante la pregunta de si aceptarían la vocación religiosa de su hijo, la respuesta fue clara: “¡Nuestro hijo no es nuestro, es de Dios! ¡Que se haga su santa voluntad!”.

Nuestra siguiente visita fue a casa del otro joven que nos acompañaba. Nos recibe su hermana ya casada. El padre es el jefe del poblado. Él y su hijo mayor siguen su religión ancestral. La tradición y el cargo obligan. Los otros miembros de la familia son católicos. ¡Cruce original entre el pasado y el presente en magnífica convivencia!

Y después, la visita al escolapio hispano-argentino P. Alfaro, buen conocedor de los Hermanos de Córdoba (Argentina), en cuyo centro de profesorado estudió. ¡Corazón de asceta y alma de místico! Vida de anacoreta en una choza solitaria con su tumba cavada al lado como constante recuerdo. Al mismo tiempo, trabajo generoso de promoción humana construyendo escuelas en los lugares más apartados e insospechados. Nos ofrece cualquiera de los complejos educativos que esta fundando compuestos de: colegios, albergues para estudiantes, santuarios destinados a ser centros de peregrinación: uno de ellos en construcción ya dedicado a la Sagrada Familia.

Y planeando por encima de toda esta atmósfera de paz y espiritualidad, la sombra amenazadora de un movimiento terrorista de corte maoísta: los “naxalitas”. Hasta ahora han sido respetuoso con los sacerdotes y religiosos,  pero ahí están impidiendo el viajar después de la puesta del sol, quemando torres de teléfonos y dejando incomunicada a la población, robando cuando necesitan para sobrevivir…

¡Viaje inolvidable conociendo el trasfondo originario de varios formandos, descubriendo esta sorprendente realidad sociocultural, promoviendo vocaciones de Hermanos, soñando nuevas comunidades misioneras!

 H. Justo Rubio