iario isionero

Aniversario Octubre 2012

El pasado día 8 de Octubre se cumplió el primer aniversario del fallecimiento del Hno. Prasad. Ha pasado tiempo y se puede decir que la mayor parte de los Hermanos ya ha "cicatrizado" el dolor que produjo la perdida de este joven Hermano en las comunidades de la India.

Supongo que es complicado de entender, pero la muerte de Prasad supuso para la comunidad de Madurai un cambio de rumbo, o mejor dicho, un cambio de horizontes. Siempre dije que el accidente y los días posteriores hicieron envejecer a la comunidad casi 40 años, más o menos el tiempo en el que, en condiciones normales, se habría producido el primer fallecimiento de un Hermano Indio. Dejando a un lado la parte más "rocambolesca" del viaje con el cuerpo hacia su pueblo a casi 2000 kms de aquí, estoy convencido de que dicho viaje fue cambiando poco a poco, yo día que madurando en tiempo record, la identidad de muchos de los Hermanos jóvenes que asistieron al sepelio. Me gusta imaginar cómo en nuestra cabeza y en nuestra alma (la mía y la de de mis Hermanos) el Hno. Prasad fue convenciendonos uno a uno de que ser Hermano es morir poco a poco a través de  nuestra misión, de nuestra forma de enfocar la vida; que ser Hermano es desvivirse por los demás y entender que, paradójicamente, ese "desvivirse" nos da la vida.

Fue duro y realmente agotador en todos los sentidos, pero cuando semanas después analizamos la situación de la comunidad quedé convencido de que el Hno. Prasad había aportado a la comunidad algo que nadie había dado hasta el momento: identidad.

Hoy, su presencia sigue siendo intensa y su recuerdo sigue siendo imborrable, quizá por ello seguimos dando gracias a Dios por las bendiciones que a través de él nos siguen llegado.

Descanse en paz.

  

H. Jorge

En el corazón del mundo

Mayo 2012

 

Más Diarios

 

Creo que todos tenemos experiencia de haber viajado alguna vez a un lugar alejado de nuestra cotidianidad, un lugar “perdido”. A veces cuando parece que estás llegando y “es que no”, cuando el tiempo se dilata y la paciencia se contrae (términos en estos casos inversamente proporcionales) surge en nosotros esta extraña expresión, si acaso algo vulgar “esto está en el culo del mundo”. O sea allá donde no se puede ir más allá (valga la redundancia), donde no se atisba mucha civilización, donde parece que el tiempo se ha parado y el espacio se halla apenas profanado.

Toda esta introducción ¿para qué? Vamos a ver si logro enlazar con el tema.

 En los meses de Abril y Mayo, cuando nuestros aspirantes disfrutan de sus vacaciones, uno tiene la oportunidad de hacer algo “distinto” a los otros diez meses y medio del año: promoción vocacional.

Embarcarse en esta aventura es, por lo general, hacer muchos kilómetros en tren y en coche. El caso es que este año decidí acompañar al Hno. Roberto en la promoción vocacional en el estado de Jharkhand. Para los que estáis algo desorientados (la mayoría, reconocedlo) este estado se encuentra a unos mil kilómetros al norte de Eluru, el lugar donde nos encontramos. A lo largo de más de 10 días realizamos dos actividades principalmente: campos vocacionales y visita a las familias.

 Los campos vocacionales son una especie de “minicampamentos” de tres días donde participan algunos jóvenes que se plantean la vocación de Hermano. Allí se desarrollan charlas, oraciones, juegos, actividades… en un ambiente alegre y agradable. Después del campo se visitan las familias de los chicos que han sido seleccionados.

 Así que a ritmo de “Bolero”, que además de ser un tipo de música también es un todoterreno, nos adentramos en los lugares más recónditos en busca de las casas de las familias. No sé si habéis pasado por alto el detalle del todoterreno, pero sí es importante porque si intentas llegar a los sitios con un coche convencional, pongamos por ejemplo un seat panda tres puertas (o cada uno puede pensar en el suyo) lo más seguro es que “mueras en el intento” (tampoco conviene tomar esta expresión tan al pie de la letra). Vamos, que no llegas. Esto es debido al estado de carreteras, caminos, sendas, “trechos” por los que tienes que pasar hasta llegar al objetivo deseado.

 Este proceso de búsqueda no deja de tener su encanto –sobre todo al principio, no cuando llevas ¾ de hora dando vueltas sin encontrar la casa. Primero tienes que encontrar el pueblo, cosa no siempre fácil porque no hay carteles ni indicaciones de ningún tipo muchos de ellos se encuentran dispersos entre una frondosa vegetación. Después el segundo paso es encontrar la casa. Aquí solemos utilizar el método “pregunta-respuesta”. No siempre es fiable ya que a una misma pregunta - “¿Dónde se encuentra la casa de  fulanito?” -dos respuestas pueden diferir en direcciones y sentidos opuestos. Nos pasó en una ocasión que entramos en la casa equivocada. En fin fallos del directo.

 Por último encuentras la casa, algunas de ellas totalmente aisladas en medio del bosque. Y aquí es donde enlazo con la expresión de la introducción pensando “esto está en el culo del mundo”. Ciertamente desde mi mentalidad europea (son bastantes años por allá) me hallo en un lugar perdido, totalmente alejado de una realidad a la que nosotros llamamos civilizada pero que yo prefiero llamar desarrollada –civilización y desarrollo no siempre son sinónimos (ahí lo dejo). Pero una reflexión que va más allá de mi primera reacción instintiva me sugiere esta otra afirmación: “esto está en el corazón del mundo”. ¿Por qué?

                 Porque en el corazón del mundo…

… no se crean necesidades, innecesarias (otra vez con la dichosa redundancia). A veces llenamos la vida de “ropajes” (cada uno ponga nombre a los suyos) sin los cuales no podemos vivir .

… la vida se simplifica con lo básico. En ocasiones nos complicamos la vida nosotros solos empezando por el simple “a ver que me pongo hoy”.

… el minuto y el segundo desaparecen para dar paso a una concepción del tiempo más a largo plazo, sin los estreses y escuatros” de nuestras vidas.

… el ruido parece que no existe y el sonido se percibe de forma natural en la naturaleza y en la vida humana

… el acoger y compartir se hacen norma de vida, aunque el agua no esté purificada y en alguna ocasión te juegue una mala pasada (no más detalles al respecto).

… donde el trabajo cobra todo su sentido desde el “sobrevivir” del día a día de unas cuantas bocas que alimentar.

 Quizás sean reflexiones que más o menos compartas pero detrás de ellas hay una realidad. La realidad de unas personas que viven en el ¿culo?/¿corazón? del mundo pero lo que no cabe duda es que viven desde el CORAZÓN.

 

H. Javi A.